lunes, 1 de abril de 2013

***DIOS ES AMOR… ES DAR, NO TOMAR***Ramtha***



¿Cuántas veces has oído que Dios es amor? ¿Cuántos de vosotros habéis oído esa declaración? Levantad la mano. Dios es amor. ¿Qué
quiere decir eso? Bueno, da una especie de escalofrío en la espalda cuando
alguien dice que Dios es amor y luego lees los Diez Mandamientos, ¿no? Es un
poco confuso, ¿no es verdad? ¿Cuántos estáis de acuerdo? Bueno, yo también
estoy de acuerdo.

Bien, vamos a comenzar por definir algo que tanto los poetas como los compositores y los escritores, y los coyotes que le aúllan a la
luna han tratado de explicar, y eso es el amor. Dios es amor y tenemos que
volver al principio para ver cómo comenzó todo esto.

Ahora, si Dios es amor, maestros, entonces Dios se ha mantenido como un secreto muy bien guardado durante muchísimo tiempo, porque
las acciones del amor no consisten en tomar, sino en dar. ¿Quieres apuntar eso?

El amor de Dios y llamar a Dios amor, se definen por el hecho de que Dios te hizo nacer a la vida. Él te ha dado la vida y nunca te la
ha quitado. Así que si Dios es amor, el secreto del amor está en dar sin
condiciones. Tomar no significa amor. Tomar no significa amor; dar sí lo
significa.

Y todos conocemos ahora la historia de la creación y de cómo, en nuestra conciencia separada, fuimos creados en una ilusión de túnel, y
estamos aquí abajo en la Tierra, y se supone que debiéramos estar soñando
sueños, devolviéndoselos a Dios y luego creándolos aquí en la Tierra o
dondequiera que vivas.

Entonces, esta entidad es lo que se llama Materia Prima ( La materia Prima es el término usado a menudo por los alquimistas para
describir la sustancia primaria que se requiere para la transmutación)., porque
esta entidad, la primogénita del Principio Madre/Padre, hizo lo mismo para
darte ahora una situación desagradable/agradable. Actuó como el amor, te dio.
Hemos dicho, y lo has aceptado como una filosofía, que tu Dios es tanto
personal como trascendental. Que no sólo eres ese Dios, sino que te da la
ilusión de estar separado de él. Es trascendental. ¿Entiendes?


Ahora, maestros, vuestro Dios os lanzó al plano terrenal, y habéis estado creando y evolucionando durante todo este tiempo. Estáis aquí
fuera y os habéis desplazado de Dios a la humanidad. Dios se vuelve
trascendental en vez de personal.

Pero si este Dios —cada uno de vosotros— de repente dijera: «No más», en un instante olvidarías todo, desaparecerías y ya no
existirías, nunca jamás. Es más, el recuerdo de tu naturaleza continua se
anularía simultáneamente; nunca habrías existido. Así que este Dios te da la
libertad aquí abajo para que te cuelgues de su árbol y te columpies, para que
juegues.

Entonces, si el secreto de Dios es el amor, ¿cómo interpretamos ese secreto en nuestra propia vida? Yo lo encontré muy
profundamente con mi maestro. Y lo que mi maestro representaba para mí era lo
que yo había reprimido en mi interior, y eso era el Dios dentro de mí. Mi
maestro reconoció la oportunidad de «darme». Y él, en vez de salir corriendo y
hacer que yo lo matara, me dio todo lo que le quedaba. Y eso lo hizo noble.


Vamos a hablar de cómo podemos cultivar el amor y por qué es importante. Si Dios es amor, entonces Dios es aquel que da y no aquel que
toma. He oído esto muchas veces recientemente. Los «tomadores» no son
semejantes a Dios. Los «dadores» son como Dios, porque estamos restableciendo
el principio divino dentro de nosotros. Yo era un tomador; no era como Dios. Mi
maestro era el que daba y se asemejaba a Dios, y me dio sin condiciones.
¿Cuántos de vosotros entendéis? Ahora, el amor es el pegamento que mantiene
todo unido.

Y entonces aquí tenemos que aprender, en una situación muy difícil, la magia del amor y cómo es en realidad. Esta cultura, una cultura
que antiguamente destruyó los derechos de igualdad de las mujeres de estar a la
par con el hombre, ha creado, en esta línea de tiempo, una realidad que ha
originado un ambiente incivilizado, sin amor, indiferente, y venenoso, en el
cual los frutos de esa represión han causado toda serie de dilemas en la
naturaleza humana. Y lo único que tuvimos que hacer fue tomar a los hombres o a
las mujeres y quitarles su derecho divino, lo cual significa que por ser del
género femenino, se las consideraba inferiores, y por lo tanto, podían ser
usadas, abusadas, amontonadas y tratadas como ganado. Y si luego se rebelaban,
se creaba una enseñanza que decía que no tenían alma y que por lo tanto,
tratarlas como ganado, como posesiones y abusar de ellas no era pecado, puesto
que Dios os las había dado para vuestro propio placer.

Las atrocidades que se han cometido en el nombre de Dios y, en verdad, en el nombre del amor, son innumerables. Para que el amor pueda
florecer debe haber una actitud como la que posee Dios, la cual se encuentra
generalmente en los niños jóvenes, quienes antes de que su conocimiento se
transforme en prejuicios, dogma, y en un carácter civilizado, dan amor a todo
el mundo. Nos deleitamos en los niños pequeños porque nos dan muy fácilmente y
lo único que nos piden es que los cuidemos. Les enseñamos a ser tomadores y los
entrenamos de tal manera que pierden su naturaleza dadora y amorosa.

>El amor no existe en una civilización que no considera a todos iguales. El amor existe en una civilización donde todos son iguales. Y,
en verdad, los hombres y las mujeres, sin importar el color de los ojos y la
piel, sin importar si son gordos o flacos, jóvenes o ancianos, deberían ser
considerados iguales. Y hay indicios en esta cultura de que no es así, porque
tendemos hacia lo bonito y evitamos lo feo. Tendemos hacia lo joven y
destruimos lo viejo. En tal cultura, Dios como amor no existe.

>Ahora, siendo mis estudiantes, os he dicho durante muchos años que mi gran amante era el Dios Desconocido y eso es exactamente lo que
ocurrió en mi vida. Mi iluminación llegó cuando, después de muchos años,
comencé a entender esto. En vez de seguir mi vieja naturaleza destructiva,
seguí una naturaleza más gentil, lo cual era algo muy extraño para mí. Sin
embargo, al hacerlo creé una nueva sociedad civilizada antes de marcharme de
este plano. Entre mi gente no había desiguales. Había Dioses y Diosas, y había
querubines a los cuales se consideraba Diositos pequeños: los niños. Y todos
eran iguales.

Cuando hablamos del amor como una persona, y a quiénes amas en tu vida y a quiénes no, es muy fácil para ti sentarte y señalar a las
personas que amas o de las cuales estás enamorado, y a las personas que no
amas. ¿No es eso interesante? Y, probablemente, las personas que amas son
aquellas que te dan. Las personas que no amas son las que no te dan. ¿Suena eso
familiar? ¿A cuántos de vosotros esto os suena a verdad? Así es. ¿Cuántos
habéis dicho: «Si me amaras, harías esto»? ¿Cuántos habéis dicho eso?

Somos un ser divino concebido por amor. Eso simplemente significa que fuimos concebidos en un entendimiento ilimitado y nos fue dado un
entendimiento ilimitado. Dios dijo: «¡Ve ahí fuera, y haz que ocurra!
¡Hagámoslo juntos, y yo te apoyaré siempre!»

Ramtha
Visitas: 24

No hay comentarios:

Publicar un comentario

link

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...