lunes, 11 de febrero de 2013

De la Fe a la Visión. La Conmovedora Historia de Tommy





Hace unos 14 años, estaba revisando el registro de mis estudiantes
universitarios para la sesión de apertura de mi clase sobre teología
de la fe. Ese fue el primer día que vi a Tommy. Estaba peinando su
largo cabello rubio, que colgaba 15 centímetros por debajo de sus
hombros. Sé que lo que está dentro de la cabeza y no sobre ella, es
lo que cuenta; pero en ese tiempo yo no estaba preparado para Tommy,
así que lo etiqueté como extraño, muy extraño.
Tommy resultó ser el ateo residente de mi curso. Constantemente
objetaba o se burlaba de la posibilidad de un Dios que amaba
incondicionalmente. Vivimos en una paz relativa durante un
semestre, aunque a veces él era un dolor de cabeza. Al final del
curso, cuando entregó su examen, me preguntó en un tono un poco
cínico:
- ¿Cree usted que encontraré a Dios alguna vez?
Me decidí por un poco de terapia de choque.
- ¡No!, dije enfáticamente.
- ¡Ah!, respondió. Pensé que ese era el producto que estaba
usted vendiendo.
Lo dejé dar cinco pasos hacia la puerta y luego lo llamé:
- Tommy. ¡No creo que lo encuentres nunca, pero estoy seguro de
que Él te encontrará a ti!
Tommy simplemente se encogió de hombros y se fue. Me sentí un poco
desilusionado de que no hubiera captado mi hábil mensaje. Después
escuché que Tommy se había graduado y me sentí debidamente
agradecido. Luego me llegó un informe triste: Tommy tenía cáncer
terminal.
Antes de que yo pudiera buscarlo, él vino a mí. Cuando entró en mi
oficina, su cuerpo estaba muy deteriorado y su largo cabello se
había caído a causa de la quimioterapia. Pero sus ojos eran
brillantes y su voz firme, por primera vez en mucho tiempo.
- Tommy, he pensado mucho en ti. Supe que estás enfermo, le dije.
- Sí, muy enfermo, profesor. Tengo cáncer. Es cuestión de
semanas.
- ¿Puedes hablar sobre ello?
- Seguro, ¿qué le gustaría saber?
- ¿Qué se siente tener 24 años y saber que estás muriendo?
- ¡Bueno, podría ser peor!
- ¿Como qué?
- Bueno, como tener 50 años y no tener valores o ideales. Como
tener 50 años y pensar que beber, seducir mujeres y hacer dinero,
son las cosas más importantes en la vida.
Realmente yo vine a verlo por algo que usted me dijo el último día
de clase. Yo le pregunté si usted pensaba que yo alguna vez
encontraría a Dios y usted me dijo que no, lo cual me sorprendió.
Luego me dijo: "Pero Él te encontrará a ti". Pensé mucho en eso,
aunque mi búsqueda no fue para nada intensa entonces. Pero cuando
los doctores quitaron un bulto de mi ingle y me dijeron que era
maligno, tomé muy en serio localizar a Dios. Y cuando la
malignidad se diseminó a mis órganos vitales, comencé realmente a
golpear las puertas del cielo. Pero nada sucedió. Así que un día
me desperté y, en lugar de lanzar más peticiones inútiles a un Dios
que puede o no existir, simplemente me di por vencido.
No me importaba Dios ni la otra vida ni nada por el estilo. Decidí
entonces pasar el tiempo que me queda, haciendo algo más lucrativo.
Pensé en usted y en algo que había dicho en una de sus
conferencias: "La tristeza esencial es ir por la vida sin amar.
Pero sería igualmente triste dejar este mundo sin decirles a los que
amas que los has amado".
Decidí empezar con el más difícil de todos: mi padre. Él estaba
leyendo el periódico, cuando me acerqué y le dije:
- Papá, me gustaría hablar contigo.
- Bien, habla, contestó.
- Quiero decirte que ésto es importante para mi, papá.
Bajó su periódico lentamente como unos 10 centímetros y me preguntó:
- ¿De qué se trata?
- Papá, te quiero. Simplemente quería que lo supieras.
Tommy sonrió y dijo con evidente satisfacción, como si sintiera que
una alegría cálida y secreta surgiera dentro de él y continuó:
- El periódico cayó al piso. Entonces, mi padre hizo dos cosas
que no recordaba que hubiera hecho antes. Lloró y me abrazó.
Hablamos toda la noche, aunque él tenía que trabajar al día
siguiente.
Fue más fácil con mi mamá y mi hermanito. También lloraron conmigo,
nos abrazamos y compartimos cosas que habíamos guardado en secreto
por muchos años. Sólo sentí haber esperado tanto tiempo. Aquí
estaba yo, a la sombra de la muerte, y apenas comenzaba a sincerarme
con las personas que estaban cerca de mí.
De pronto, un día Dios ya estaba allí. No vino a mí cuando se lo
supliqué. Aparentemente, Dios hace las cosas a su manera y en su
momento. Lo importante es que usted tenía razón. Él me encontró
aunque yo había dejado de buscarlo.
- Tommy, creo que estás diciendo algo mucho más profundo de lo
que piensas. ¿Estás diciendo que la manera más segura de encontrar
a Dios no es convertirlo en una propiedad privada, sino abriéndose
al amor? Tommy, ¿podrías hacerme un favor?. ¿Vendrías a mi clase
de teología de la fe a decir a mis estudiantes lo que me acabas de
contar?
Aunque programamos una fecha, no pudo lograrlo. Por supuesto, su
vida no terminó realmente con su muerte, sólo cambió. Dio el gran
paso de la fe a la visión. Encontró una vida mucho más hermosa de
lo que el ojo del hombre ha visto nunca, o la mente del hombre ha
imaginado jamás.
Antes de que muriera, hablamos por última vez:
- No voy a poder ir a su clase, me dijo.
- Lo sé, Tommy.
- ¿Se lo dirá usted a todos por mí?. ¿Se lo dirá a todo el mundo
por mí?
- Lo haré, Tommy. Se los diré.
"Por lo tanto, como escogidos de Dios, santos y amados, revístanse
de afecto entrañable y de bondad, humildad, amabilidad y paciencia,
de modo que se toleren unos a otros y se perdonen si alguno tiene
queja contra otro. Así como el Señor los perdonó, perdonen también
ustedes. Por encima de todo, vístanse de amor, que es el vínculo
perfecto. Que gobierne en sus corazones la paz de Cristo, a la cual
fueron llamados en un solo cuerpo. Y sean agradecidos. Que habite
en ustedes la palabra de Cristo con toda su riqueza: instrúyanse y
aconséjense unos a otros con toda sabiduría; canten salmos, himnos y
canciones espirituales a Dios, con gratitud de corazón. Y todo lo
que hagan, de palabra o de obra, háganlo en el nombre del Señor
Jesús, dando gracias a Dios el Padre por medio de Él" Colosenses
3:12-17.
Publicado en Espiritualidad
Desconozco el autor
Namasté
Eliminar
dios  es amor el nunca nos catiga somos nosotros los que nos castigamos porque dios vive en nosotros recivimos lo que sembramos nosotros nos castigamos a nosotros dios nos espera siempre  gracias fue vueno leerlo gracias
Eliminar
Realmente conmovedora y bonita historia,gracias!!!

No hay comentarios:

Publicar un comentario

link

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...